martes, 2 de marzo de 2010

Un desesperado en la generación perdida

En un año más, se cumplirá medio siglo del disparo que dejó sin rostro al hombre más fotografiado del mundo: Ernest Hemingway. Fue su disparo, fue su mano, fue su forma de irse, fue su manera personal de resistir su partida, como Deleuze que se arrojó por la ventana, como Nietzsche que se hundió en la locura, como tantos que, al decir de Charly García: "cuando no pueden más, se van..."
El gran escritor estadounidense, famoso por su prosa limpia, carente de simbolismos y parca en metáforas, esquiva a las descripciones y los barroquismos lingüísticos como él mismo los llamaba, dijo adiós a una vida desesperada, prolífica en excesos de alcohol, de amor, de sexo, de gastronomías abundantes y exóticas, de muerte de toros, de safaris, del olor de la metralla y la sangre en los frentes de batalla...la nafta de los camiones, el estiércol y el vómito.
Un desesperado que no se privó de nada en lo que a experiencias extrañas, transgresoras y fuertes se refiere...un desesperado que quería cruzar todos los límites, y lo hizo, a veces con cólera y a veces con alegría, no menos violentas ambas.Sus desbordes heroicos llegaron hasta el Pulitzer y el Nobel.
¿Porqué un desesperado?...Porque no esperaba nada de la religión, no sustentaba metafísica dualista alguna, y en sus últimos años, no confiaba en la política como vía de resguardo de la libertad. Tampoco creía demasiado en la bondad humana, prefería estar con otros desesperados, como un Scott Fitzgerald embebido en alcohol, como los toreros ávidos de sangre que frecuentaba en España. Tampoco esperaba nada de una supuesta inspiración literaria permanente. Ésta iba y venía y a veces, sus ausencias, lo acercaban a la locura.
Gustaba decir que "El mejor entrenamiento para un escritor es una infancia desdichada", que "La mayoría de los hombres se muere como animal, no como hombre", que "Nadie vive su propia vida hasta el final, salvo los toreros", y que "Los que renuncian o mueren temprano son los preferidos, porque son inexplicables y humanos....El fracaso y la cobardía son más humanos, más fáciles de soportar y de querer".
Un desesperado que amaba París, Pamplona, La Habana, Venecia y Kenya...viajaba y se movía entre torrentes de bebida y mar, en bares de borrachos y embarcaciones grandes y pequeñas...charlando y cantando con pescadores desdentados y cubiertos de arrugas. Olfateando leones en la pradera, ensayaba su historia natural de la muerte.
Para partir, eligió su arma favorita. Una escopeta británica Boss, calibre doce , de dos cañones, su orgullo...la última novia que se abandonó a su abrazo. Era domingo, comenzaba a clarear, el verano estaba en plenitud. Por la ventana se perfilaba una naturaleza procaz, orgullosa, como él. Se sentó en el vestíbulo , respiró más fuerte que nunca y apretó los dos gatillos.


Nos dejó muchas reflexiones acerca de la escritura, de las que transcribo algunas:


"Todos quieren cazar al lobo.Todos están contra él, que está solo. Igual que un artista".
"Sólo puedes hacer dos cosas por un artista. Dale dinero y muestra su material. Éstas son sus únicas grandes necesidades".
"Un escritor, si sirve para algo, no describe. Inventa o construye a partir del conocimiento personal o no personal".
"La prosa es arquitectura, no decoración de interiores...y el Barroco está pasado de moda.Para un escritor, volcar sus meditaciones intelectuales (que podría vender a bajo precio como ensayos) en la boca de personajes artificialmente construídos porque son más remunerativos cuando se los presenta como personas de una novela, tal vez sea una buena alternativa comercial, pero eso no hace que sea literatura. Las personas en una novela -no los personajes diestramente construídos- deben ser proyecciones de la experiencia asimilada por el escritor, de su conocimiento, de su cabeza, de su corazón y de todo lo que hay en él. Si alguna vez tiene suerte, además de seriedad, y logra integrarlas, tendrán más de una dimensión y perdurarán en el tiempo".
"Escribir, es cuanto más, una vida solitaria. las instituciones de escritores mitigan la soledad del escritor, pero dudo de que mejoren su escritura. Crece como figura pública, a medida que deja caer su soledad, y su obra se deteriora. Pues hace su trabajo a solas, y si es un escritor sufucientemente bueno, debe enfrentarse con la eternidad o con la falta de ella, todos los días".
"A veces , cuando me resulta difícil escribir, leo mis propios libros, para levantarme el ánimo, y después recuerdo que siempre me resultó difícil y a veces casi imposible escribirlos".


Estas citas están tomadas de algunas cartas,de reportajes y de By-line, un libro de entrevistas inédito en español.

3 comentarios:

  1. Va un comentario de la autora de esta nota sobre Hemingway: la edición de la entrada no respeta lo pedido, así que los cambvios para mejorar estéticamente la nota, no los tomó...sorry...cariños, María

    ResponderEliminar
  2. de todos modos me parecio muy bonita la entrada, creo que es justa con hemingway, y por otro lado, aunque la belleza mas grande es la foto de tu nietita, me encanto el blog, porque hay una mezcolanza que es reflejo de la vida de todos los dias, de la filosofia y vos, de la filosofia y yo, como bien reza el titulo de esta bitacora. un besote enorme mari. ta luego!!!

    ResponderEliminar
  3. querida Meri, me gusta lo que escribiste y seleccionaste, tenés esa cosa sorprendente, luminosa y cotidiana que embellece la vida y por ende, también a tu blog. Pero como arquitectura y no como decoración, tomo la frase de hemingway q elegiste. Abrazo capillense! maRtín

    ResponderEliminar